jueves, 12 de mayo de 2011

¿CUANTAS GENERACIONES PERDIDAS HA TENIDO SPAIN? ¿DE QUIÉN ES LA RESPONSABILIDDAD?


El FMI alerta del riesgo de una "generación perdida" en España por el elevado paro juvenil
España se enfrenta al creciente riesgo de una "generación perdida" debido al sustancial incremento del desempleo entre los jóvenes registrado durante la crisis, que ha provocado que prácticamente la mitad de los menores de 25 años se encuentren en paro.
"El paro juvenil, en particular, se incrementó sustancialmente y en casos extremos como el de España, casi uno de cada dos jovenes trabajadores está sin empleo, incrementando el riesgo de una generación perdida", señala el informe de la institución dirigida por Dominique Strauss-Kahn.
En este sentido, el documento subraya las divergencias existentes en el comportamiento del mercado laboral de los países del Viejo Continente durante la crisis, ya que la tasa de paro apenas repuntó en países como Alemania o Noruega, mientras que experimentó un marcado incremento en otros como España e Irlanda, donde el pinchazo de la 'burbuja inmobiliaria' dejó sin empleo a muchos trabajadores poco cualificados.
"En Irlanda y España, la corrección en los flujos de crédito que siguió al estallido de la burbuja inmobiliaria desencadenó una extensa pérdida de empleos en el sector financiero y de la construcción", apunta el informe.
Asimismo, el documento señala que, tanto en el caso de Irlanda como el de España se adoleció de la sufieinte fortaleza política para aplicar medidas fiscales y herramientas macroprudenciales que gestionaran los ciclos del crédito y la vivienda.

miércoles, 11 de mayo de 2011

CADA VEZ ES MÁS VOLATIL NUESTRO APEGO



¿De verdad quiere ser fiel a su empresa?
La búsqueda de la felicidad en el trabajo que persiguen muchos ‘happyshifters’ contrasta con el hecho de que, que en pocos años, llegaremos a cambiar hasta siete veces de empleo (y por tanto de compañía) en una sola vida. La lealtad a nuestra firma nunca será igual.
Puede que su compañía figure en alguna de las clasificaciones que la sitúan como "mejor empresa para trabajar". Y resulta lógico que estar en uno de esos paraísos laborales reconocidos le produzca una gran satisfacción. Eso es bueno para todos: Montserrat Ventosa, directora de Sticky Culture, cree que "cuando una persona es feliz, no sólo se beneficia ella misma, sino que este estado resulta altamente contagioso y beneficia a la salud de todos. Entramos en estado de fluidez y todo cuesta menos". Para Cathy Benko, chief talent officer (una especie de CEO del talento) de Deloitte, "un empleado que permanece en una compañía y que está motivado y es productivo es de un valor incalculable, porque resulta evidente que uno puede estar mucho tiempo en su empresa sin estar comprometido".
Benko parece haber reparado en que la vida en el paraíso del trabajo no oculta la realidad de que el concepto de lealtad a la propia compañía cambia a ojos vista: “Las jóvenes generaciones de empleados tienden a tener más trabajos a lo largo de su vida que los que habían tenido los baby boomer. Los miembros de la generación Y son más proclives a cuestionarse acerca del sentido o el estímulo que supone un puesto en sus vidas. Y si no encuentran ni lo uno ni lo otro, se van. Cada vez más miembros de las nuevas generaciones, con nuevos valores y objetivos diferentes frente al trabajo, llegan a la conclusión de que no merece la pena trabajar semejante número de horas, porque lo que se obtiene a cambio es difícil de disfrutar. Para ellos no hay dinero ni ascensos que compensen el tiempo no ocupado en otras actividades.
La media de duración en un trabajo no llega hoy a cinco años, y algunos estudios aseguran que, en pocos años, llegaremos a cambiar hasta siete veces de carrera profesional o de empleo en una sola vida.
Recientemente, The New York Times se preguntaba si esta lealtad ha muerto, y Linda Gratton, experta en organización del trabajo, contestaba en Financial Times que "la confianza es más importante que la lealtad. Esta última nos habla del futuro, mientras que la primera está relacionada con el presente. Lo que está a la orden del día es lo que podríamos llamar monogamia en serie referida a las carreras".
Cinco claves para ser feliz en el trabajo1. Ocúpese personal y continuamente de su desarrollo profesional.2. Tome la responsabilidad de conocer lo que ocurre en su trabajo. No se limite a quejarse de que no recibe información sobre lo que pasa en su compañía, los proyectos de los diversos departamentos o con sus colegas. Busque la información que precisa para trabajar eficazmente. Desarrolle una red de información y utilícela. Pregunte a su jefe cuando tenga dudas. De usted depende en gran medida lo que puede saber.
3. Mantenga el coraje profesional. Sea inconformista. En un sentido positivo, los conflictos pueden ayudarle a cumplir su visión personal y su misión profesional; a servir a los clientes y a crear productos de éxito.
4. Pida ‘feedback’ sobre lo que hace, cómo lo hace y qué piensan sus jefes.
5. Comprométase sólo a aquello que pueda cumplir y mantener. Los expertos aseguran que una de las principales causas de estrés e infelicidad es fallar en un compromiso adquirido. Evite las excusas y preocúpese sólo de las consecuencias que implica fallar a la promesa dada.
Cinco razones para abandonar su empleo1. La relación con sus jefes o con los gestores está dañada sin remedio. A pesar de sus esfuerzos, es irrecuperable. Ha roto todo tipo de relación con sus compañeros de trabajo y esta situación no se puede solucionar.
2. Su compañía va a la quiebra, pierde clientes y dinero o circulan imparables los rumores sobre un cierre inminente.
3. Siente que ya no hay retos o busca oportunidades que su organización no puede brindarle. Su situación personal cambia y necesita moverse para encontrar mejores oportunidades que le permitan sostener a su familia.
4. Su situación personal ha cambiado y necesita mejores oportunidades que le permitan sostener a su familia. Sus valores son cada vez menos afines a la cultura de la empresa en la que trabaja, y las incongruencias que advierte están destruyendo su actitud en el trabajo. Lo que hace ha dejado de satisfacerle y divertirle. No importan los cambios y novedades.
5. Sus niveles de estrés son tan altos que afectan a su salud física y mental, a la relación con su familia y amigos.
Compañeros indeseables1. Los chismosos y los creadores de rumores. Jesús Vega, escritor y conferenciante, asegura que “demasiadas veces no se sabe controlar las críticas y cultivamos campos de minas que nunca sabemos cuándo van a estallar”.
2. Los pesimistas que siempre lo ven todo mal y los que se lamentan todo el día.
3. Las personas que crean más conflictos de los que son capaces de resolver.
4. Aquellos profesionales que usan el tiempo de los demás como si fuera el propio.
5. Los que desprecian tu trabajo, los prepotentes y orgullosos. Todos necesitamos sentirnos importantes, útiles y reconocidos, y queremos líderes que generen compromiso.
Fórmulas para la satisfacción1. Sonja Lyubomirsky, profesora de Psicología en la Universidad de California, asegura que “los empleados felices son más productivos, ganan más dinero y muestran un mayor rendimiento”.
2. No es la empresa la que debe buscar la felicidad de los empleados. Es una tarea de cada uno, que ha de trasladarla al entorno de trabajo. Las compañías que adoptan un papel más maternal se extralimitan en sus obligaciones y generan profesionales sobreprotegidos, algo que va en detrimento de la propia organización.
3. Para Kim Cameron, profesor de management de la Universidad de Michigan, “la garantía de un empleo para siempre no es el factor de motivación para los productivos”.

lunes, 9 de mayo de 2011

¿ADAPTATE?



Decálogo del ‘manager bio’
Una nueva ‘religión empresarial’ se abre camino en Francia. Es un ‘management’ ecológico que respeta el ecosistema de los empleados para que los responsables de la organización logren los mejores resultados.
En el último lustro nos ha invadido un auténtico ciclón biológico: cultivamos productos bio, comemos bio, nos vestimos cada vez más bio, el ritmo de vida, con el slow life a la cabeza, es también un poco más bio… Y ahora lo que toca es empezar a trabajar bio. De la misma manera que cuidamos nuestros preciados y cada vez más escasos recursos naturales, hay que hacer lo propio con los humanos.
Como la tierra, la gestión también tiene que ser cultivada con respecto y sostenibilidad. Este es el mensaje de la nueva religión empresarial que trata de abrirse camino en Francia. Aún en pañales, este management ecológico está encabezado por un grupo de mesías que tratan de predicar su filosofía de vida, y de trabajo, en las empresas.
El primer mandamiento de este credo es que este ecologismo laboral es imposible de practicar sin la ayuda de los guías espirituales. Las empresas deben contar con managers bio. “Respetar el ecosistema de sus trabajadores es la clave para que los responsables de las compañías consigan los mejores resultados de su equipo: un mayor rendimiento y una mayor productividad”, asegura el escritor Jerôme Ballarin.
Su libro Trabajar más para vivir más es la Biblia de esta creencia ecolaboral. Aunque suena moderno, este sistema de gestión encuentra sus raíces en los valores más antiguos: paciencia, comunicación y respeto. La empresa es como un ecosistema y está formada por seres vivos que requieren cuidados, así que el mimo es importante. Igual que un agricultor cuida la tierra, un jefe debe ocuparse de los recursos de los que dispone: las personas.
En la oficina esto se traduce en saber valorar el ritmo biológico de los trabajadores, no forzar la máquina, sino dejar que la cosecha salga a su debido tiempo. La paciencia en el cultivo de las relaciones personales es esencial. La utilización de métodos artificiales para obtener rápidos y mejores beneficios tendrán, como en la tierra, un coste energético y también humano.
En este sentido, hay que desterrar los mensajes “haz esto en dos minutos”, cuando la tarea requeriría días. Según la doctrina Ballarin, la gestión ecológica pasa por reducir el número de reuniones inútiles, las carreras frenéticas y el envío masivo de correos electrónicos vacíos. “Se trata de administrar mejor el tiempo y dejar madurar los proyectos”.
Y si en el campo no envenenamos los cultivos con pesticidas, en los despachos no hay que tomar decisiones que pueden hacer que se pudra la recolección. “Los comentarios molestos, los cambios impuestos sin consultar al empleado… Todos esos pequeños detalles, en apariencia insignificantes, van a contaminar a los otros”.Diálogo y solidaridad entre compañeros son otros mandamientos del manager bio, aunque los empleados también deben aportar su semilla a la cosecha y ayudarle a cultivar su gestión ecológica. “Valorar a los demás, ser solidario, dar signos de reconocimiento y ver cómo se pueden compartir los retos y las dificultades, cómo se puede trabajar en común en definitiva, es como se conseguirán mejores resultados”, según Pierre Rabhi, pionero en la agricultura biológica y escritor.
Este experto en ecologismo humano cree que hay que compartir el “lado sabroso del pastel”, pero también el podrido. “Hay que elaborar propuestas en torno a las disfunciones. Compartir la responsabilidad de los fracasos, igual que hacemos con los éxitos. Se trata, como en la gestión ecológica, de dar pequeños pasos cotidianos y responsables de manera individual y entre compañeros”. ¿Utopía? Si comemos bio, reciclamos, compramos cosas ecológicas… Hacemos al fin y al cabo una vida bio… ¿Por qué no trabajar bio o gestionar bio?
El ‘ecodespacho’n Casi 20 millones de personas en todo el mundo pasan la mayor parte de sus días sentados frente a un ordenador, rodeados de cajoneras y montañas de papeles.
A pesar de que desperdiciamos la mitad de nuestra existencia en este primer hogar que se llama ‘oficina’ la importancia de este espacio nos pasa desapercibida. Por eso, los expertos en gestión laboral advierten de la necesidad de cuidar estos lugares de trabajo y convertirlos en lugares más ecológicos.
Creando un clima agradable se lograrán mejores resultados y se reducirá el impacto de nuestro trabajo en el medio ambiente. ‘Mens sana in office sano’.El primer paso es reducir las impresiones de papel y reciclar el material como ordenadores, impresoras, para no cargar los espacios. Según un informe del grupo Ecoinfo, un trabajador imprime de media 28 páginas por día. Esto se traduce en montones de papeles que se acumulan junto a nosotros. Un estrés que nos recuerda el volumen de trabajo que nos espera.
La limpieza virtual también es importante para clarificar la mente. Según Françoise Berthoud, investigadora de Ecoinfo, un mismo documento se copia una media de cinco veces en el mismo ordenador y el 15% de los servidores están operativos en vano.
Este estudio apuesta por aplicar las ventajas del teletrabajo a la oficina: Fomentar las videoconferencias para evitar desplazamientos inútiles y costosos. “¿Merece la pena calentar un espacio con 50 trabajadores cuando la mitad de ellos están en reuniones o fuera de la sede de la compañía”, se pregunta el informe de Ecoinfo.
Aunque tampoco se trata de olvidarse de las relaciones sociales. La mejor terapia laboral es parar y tomarse un café con un compañero para recargar las pilas y volver a trabajar. Más y mejor.

domingo, 8 de mayo de 2011

¿AUN QUEDA ESPERANZA?

la recupación hasta dentro de un año


La Caixa estima que la reactivación de la economía española se mantuvo "pausada" en los tres primeros meses del año, con un progreso "muy paulatino" ante un consumo interno "limitado", por lo que espera que después del verano se vuelva a destruir empleo y aplaza de este modo la creación neta de puestos de trabajo hasta mediados de 2012, justo un año más tarde de lo que espera el Gobierno.
En su informe mensual de mayo sobre coyuntura española, la entidad presidida por Isidro Fainé considera que la escalada del paro, el repunte de la inflación, que alcanzó el 3,8% en el indicador adelantado de abril, y la decisión del BCE de adelantar la subida de los tipos de interés al 1,25% "presionan" el consumo, que, junto al recorte del gasto público, hará que "muy probablemente" la contribución de la demanda interna sobre el crecimiento sea "negativa" para este ejercicio.
Ahora bien, garantiza que la recuperación parece estar "bien encarrilada", sobre todo gracias al 'tirón' de las exportaciones. "Los datos del sector exterior están siendo mejor que lo esperado, por lo que se va confirmando el importante apoyo que este sector ofrecerá al crecimiento del PIB", explica la caja catalana, en el que reafirma que la economía cerrará este año con una tasa de crecimiento "positiva".
Pese a que no descarta que el encarecimiento de la energía pueda lastrar la senda de la recuperación, La Caixa baraja también que la economía se acabe comportando mejor de lo esperado si la presión sobre la deuda española continúa relajándose y la prima de riesgo se estabiliza por debajo de los 200 puntos básicos.
En este sentido, la caja contempla que el diferencial del bono español con respecto al 'bund' alemán mejore a un ritmo "más rápido" si a la concreción del plan de ayuda a Portugal se suma la "formalización" de la reestructuración del sistema financiero. "La mejora de la confianza sería, sin lugar a dudas, un buen revulsivo para la inversión empresarial", subraya. "GRADUAL MEJORÍA" DE CUENTAS PÚBLICAS.
La Caixa sin embargo es más optimista sobre el camino emprendido por el Gobierno para consolidar las cuentas públicas, al valorar las reformas estructurales acometidas y sus efectos, pues confía en una "gradual mejoría" de las finanzas.
Así pues, espera que el déficit público se rebaje este año en el entorno del 6% del PIB comprometido con Bruselas, gracias a las reformas estructurales adoptadas por el Ejecutivo en materia financiera, laboral y de pensiones. "Las dudas sobre la solvencia del sector público se disiparán gradualmente", afirma.
Aún así, la caja presidida por Fainé subraya que esta senda de consolidación fiscal es "aún frágil" y advierte de que "no esta exenta de riesgos" ante las tensiones en los mercados de deuda soberana y la presión sobre la prima de riesgo.

sábado, 7 de mayo de 2011

¡¡¡LAS COSAS NO SE CAMBIAN CON LAS MISMA LÓGICA QUE LAS CREÓ!!!



Hábitos innovadores
Si alguna vez ha pagado por adelantado la cuota anual de un gimnasio y sólo ha sido capaz de asistir unas pocas veces, no es el único. El motivo es sencillo: no ha modificado sus hábitos. Y al igual que nos ocurre con el gimnasio, nos sucede con los buenos deseos al regreso de vacaciones y, por supuesto, con los programas de formación e innovación en las empresas.
Si no se generan nuevos hábitos, no se produce cambio ni a nivel personal ni organizativo. Al contrario de lo que dice el refranero, "el hábito no hace al monje" refiriéndose a su indumentaria, en este caso podemos afirmar que los hábitos hacen al líder y sustentan la innovación.
La creación de un hábito tiene su reflejo en nuestro cerebro. Podemos decir que es una "nueva agrupación neuronal". Para ello, se requieren dos factores: Necesidad clara y real, que provoca que se dilate el axón de nuestras neuronas, se muevan y se agrupen. Segundo, frecuencia. Para que dicha agrupación perdure ha de repetirse un mínimo de 21 días. Lo que significa que es más importante dedicar 15 minutos diarios que una hora a la semana…
Si queremos que cambien las actitudes, cambiemos hábitos en los equipos. Si buscamos innovación, desarrollemos hábitos colaborativos e innovadores, lo que no se consigue con un bonito discurso, sino con objetivos concretos, pautas de repetición, incentivos, recursos, perseverancia y sin olvidarnos de aderezarlo con grandes dosis de disfrute. Y todo ello es aplicable al liderazgo, a la transformación cultural y, cómo no, a nuestras visitas al gimnasio.

viernes, 6 de mayo de 2011

¿PROCRASTINAS EL FUTURO DE TU REALIDAD PROFESIONAL?



Procrastinar o vaguear
Parece que nos estamos creyendo esto de que las redes sociales son una panacea (y eso que por el momento los únicos que parecen ganar dinero son los que dan cursos proclamándolo). Cada vez hay más ejecutivos metidos en este mundillo de Twitter y Facebook, e incluso hay compañías que invitan a sus empleados a hacerlo (y otras que lo penalizan, por supuesto).
El problema llega a la hora de poner barrera entre lo laboral y lo personal en el uso de estas herramientas: Hasta hace poco, si se te veía con un informe es que estabas trabajando y si tenías abierto el Marca, pues no.
Ahora la cosa se ha complicado. Uno puede navegar por Twitter, leyendo información de otros usuarios de su sector; ver un vídeo de la competencia en YouTube –algo que de interés laboral–; o puede estar viendo las perlas de Belén Esteban en su perfil, o
ayudando a liberar al pato Willix. Desde fuera no hay diferencia. El problema aumenta cuando, además, te engañas.
La Community Manager de una gran empresa española me enseñaba hace poco
El ciclo de la procrastinación, del blog cinismoilustrado.com. Se trata de un círculo vicioso que te atrapa entre que lees Twitter, abres el correo de un amigo, te levantas por un café, subes una noticia a Facebook, otro café… De tal forma que llega la hora de comer y aquello que tenías que hacer por la mañana, no sólo no lo has hecho, sino que tienes la sensación de haber estado liadísimo.
Eso sí, llamar a esto procrastinación o vagueo suele depender de si se habla de uno mismo o de un tercero.

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿ESTÁN CADUCADAS LAS RELACIONES EMPRESA/TRABAJADOR, perdón PROFESIONAL



El director de recursos humanos puede ser tu amigo
Para ser un buen director de recursos humanos hay que tener dotes de liderazgo, de gestión y, sobre todo, ser capaz de ejercer una labor a veces ingrata sin renunciar a la amistad en la empresa. ¿Puede el máximo responsable de la gestión de personas tener amigos en su organización? Por supuesto, pero pocos directivos son capaces de mantener esta amistad a salvo de los vaivenes empresariales, porque ser amigo de este 'jefe' no garantiza un aumento de sueldo.
Hay amistades que cuestan mucho, algunas que vienen rodadas y otras que tienen un precio muy alto. Si no, que se lo pregunten a los directores de recursos humanos. Si ya es complicado ser amigo del jefe más aún lo es cuando se trata de una posición que ostenta un liderazgo transversal y no jerárquico. “A un director comercial o financiero no se le discute su capacidad de liderazgo, pero la figura del director de personas se entiende en ocasiones como la de un administrativo venido a más, y con derecho a ocupar una silla en el comité de dirección. Es por tanto fundamental que sepa ganarse el liderazgo de inspirar a los demás”, explica Fernando Botella, CEO de Think & Action.
Para liderar esa área sin renunciar a hacer amigos en la organización, Javier Cantera, presidente de Grupo BLC, recomienda hacer comunicación de paseo: “Hablar con los empleados de forma informal y distendida, es la mejor manera de conocer sus opiniones y acercarse a ellos de manera natural. Un buen director de recursos humanos debe conocer a su cliente interno y eso no lo conseguirá encerrado en el despacho”. Botella también apuesta por ese conocimiento, “por la comunicación entendida como la capacidad de observación máxima, estar atento a lo que sucede y escucha absoluta”.
Un buen director de recursos humanos debe conocer a su cliente interno y eso no lo conseguirá encerrado en el despacho Parece evidente que hacer amigos no es prioritario en un puesto de trabajo, pero sí que es inevitable tener más afinidad con unas personas que con otras. Plácido Fajardo, socio director de Leaders Trust, señala que para evitar malos entendidos “lo mejor es adoptar una actitud muy profesional, con claridad, un trato equitativo y justo. Se trata de tener un comportamiento ecuánime evitando el favoritismo que tanto desacredita a quien lo fomenta, sobre todo si se hace desde recursos humanos”. Conviene no olvidar que aunque los despidos no dependen de este profesional, en la mayoría de los casos es quien los ejecuta.
Botella considera clave distinguir entre amistad profesional, entendida como una buena relación entre colegas o la creación de amigos. “Ningún directivo, ningún líder debe caer en el cultivo del amiguismo en su labor, mucho menos un director de recursos humanos. Y, en este caso, es complicado porque este profesional corre el riesgo de caer en la redes de esta amistad dañina por el rol de confesor que muchas veces tiene que asumir cuando un profesional tiene problemas dentro de su equipo o con su jefe y acude a él ¡Cuidado con dejarse llevar!”.
Si el directivo actúa con equidad y transparencia nadie le va a achacar que haya tenido que ejecutar decisiones impopulares, que en el fondo son comprensibles aunque no se compartan
Comunicación y confianzaSituaciones habituales en una organización como prescindir de un profesional o ascender a otro por su valía vividas en un entorno de amiguismo “se complican mucho más, porque ni se entienden ni se aceptan”, añade Botella. Para no caer en esta trampa, Fajardo vuelve a hacer hincapié en la comunicación con carácter general, que estreche los lazos y faciliten el entendimiento entre las personas: “Para ello, es conveniente ser un buen ejemplo. Ser abierto, sincero, de fácil y amigable relación es una gran ayuda para ganar la confianza de los demás. Si el directivo actúa con equidad y transparencia nadie le va a achacar que haya tenido que ejecutar decisiones impopulares, que en el fondo son comprensibles aunque no se compartan. En cambio, el ostracismo genera desconfianza”.
No obstante, Cantera considera que si hay algo que diferencia a los directivos españoles de los estadounidenses es la separación entre trabajo y familia. “Aquí no son tan habituales las reuniones familiares con empleados fuera del trabajo, lo que evita situaciones desagradables en la oficina llegado el caso. Y si se llegara a una confraternización más allá de la frontera laboral, hay que ser capaz de ponerse el sombrero que corresponde en cada ocasión”.
También Botella apuesta por esta separación: “Corresponde al directivo poner estos límites, es más, entiendo que ésa es una característica inherente a su rol”. Y, si no lo consigue, el director de recursos humanos debería replantearse su posición porque de lo contrario cae en uno de los peores errores de la gestión: “Evitar tomar decisiones profesionales necesarias con el único objetivo de no dañar las relaciones personales”, concluye Fajardo.