domingo, 4 de septiembre de 2011

HABRÁ CAMBIO, PERO SERÁ LENTO

Oportunidades al final del túnel
El verano dio un respiro al maltrecho mercado de trabajo. Sin embargo, tras esta época todo vuelve a ser igual, y las previsiones no son alentadoras, aunque se pueden encontrar ocasiones laborales en las que se demandan perfiles cualificados.

Curso nuevo, misma historia. La tregua que ha dado la época estival en términos laborales ha sido tan sólo un oasis en el desierto. En julio, el paro bajó por cuarto mes consecutivo hasta las 4.079.742 personas, más de 42.000 parados menos que en junio, de acuerdo con los datos del Ministerio de Trabajo. La Encuesta de Población Activa (EPA) refleja un descenso de la tasa de desempleo del 21,3% al 20,89% en el segundo trimestre del año. En total, y según la EPA, el número de parados es de 4,83 millones de personas, 76.500 menos que en los tres primeros meses de 2011.
Sin embargo, este balón de oxígeno se ha pinchado en agosto. Es este mes cuando los contratos temporales de verano llegan a su fin, lo que ha provocado una subida del desempleo. De acuerdo con los datos del Ministerio de Trabajo, en este periodo el paro registró 51.185 nuevos desempleados, un 1,25% más que en julio, lo que ha elevado la cifra total de parados hasta los 4.130.927.
Y las previsiones hasta final de 2011 tampoco son optimistas. Según los expertos consultados, la media de la tasa de paro continuará en torno al 20%. El mal comportamiento del mercado laboral en agosto no invita a la mejoría. Martín Godino, socio director de Sagardoy Abogados, cree que "no pueden esperarse buenas noticias en los próximos meses en los que, probablemente, todavía se produzca un incremento en el número de parados y un mantenimiento de los niveles dramáticos de las tasas de desempleo general y, especialmente, del juvenil". Los desequilibrios económicos, la inestable situación española y la cercana cita electoral obligan a los expertos a mantenerse prudentes en sus predicciones. Según Raúl Grijalba, director general de ManpowerGroup en España, "la mayoría de las empresas, tengan mejores o peores perspectivas de negocio, ven a su alrededor inestabilidad y esto no genera precisamente confianza que ayude a las inversiones y a la creación de empleo".
Visto este panorama, el Gobierno decidió tomar cartas en el asunto en plena época estival para incentivar las contrataciones. La nueva ley establece que durante dos años queda suspendido el límite para encadenar contratos temporales, y crea un contrato de formación para jóvenes de entre 16 y 25 años que carezcan de formación profesional –esta fórmula también se podrá aplicar a personas de hasta 30 años sin cualificación hasta finales de 2013–.Como explicó el titular de Trabajo, esta decisión se debe a que "lejos de fomentar la contratación indefinida, se puede estar produciendo efectos indeseados en la renovación de contratos temporales".
La repercusión que tendrán estas modificaciones va en la misma línea del resultado que ha tenido la reforma laboral: escaso, a juicio de los expertos. Puesto que ni se ha flexibilizado el mercado de trabajo, ni ha aumentado la contratación indefinida, ni ha descendido la temporalidad. Beatriz Cordero, directora de relaciones laborales e institucionales de Randstad, expone que "ni la reforma del mercado de trabajo, ni el nuevo marco legal de agosto prevén un cambio de tendencia en las contrataciones, y tampoco en la evolución del desempleo".
Ni la reforma laboral ni el nuevo marco legal de agosto prevén un cambio de tendencia en las contrataciones
Godino, por su parte, cree que "el impacto de los cambios de hace un año ha sido muy limitado, porque la propia reforma lo era"; aunque opina que las medidas recientes no son un paso atrás. "Es un plan de emergencia que intenta proteger el empleo, aunque sea a costa de hacerlo más precario, lo que es entendible en una situación como la actual".
Desde Agett apuntan que el índice de temporalidad no variará, porque "todavía existen pocos incentivos a la contratación fija y a la jornada a tiempo parcial". Y advierten de los problemas que se pueden producir si la economía española empieza a demandar trabajadores cualificados, porque "los parados no podrán incorporarse al empleo, puesto que la mayor parte poseen una cualificación media o baja y, además, llevan mucho tiempo inactivos".
Hacer balanceTodos estos intentos por revitalizar el mercado laboral, de momento, no han cumplido con las expectativas. Según Alberto Madamé, asociado del departamento laboral de Baker&Mckenzie, "tanto la reforma laboral como las medidas adoptadas en verano se han visto ahogadas en un proceso de recuperación económica más lento de lo esperado”. Y es que, tal y como apunta Agett, "dadas las condiciones de demanda y crédito a las que se han enfrentado las empresas, sería un milagro que la reforma hubiese creado empleo. Lo cierto es que los empresarios no han encontrado todavía elementos concretos para alterar sus hábitos de contratación".
El próximo ejercicio puede ser el año en el que se deje de perder empleo y se inicie una recuperación modesta
Este escenario marcará lo que suceda en el largo plazo. El próximo ejercicio se plantea como un año de transición, pues parece complicado que la situación vaya a empeorar. "Posiblemente ahora sí que podamos estar tocando fondo. Por tanto, 2012 puede ser un año en el que deje de perderse empleo y comience una recuperación que será todavía muy modesta y basada, fundamentalmente, en la contratación temporal", añade Godino. Las empresas ya han adoptado las medidas de ajuste necesarias para adaptarse al contexto actual. Eso sí, que la situación se estabilice dependerá del grado de confianza que tanto empresarios como consumidores alberguen en la economía. Una condición en la que Gayle Allard, economista de IE Business School, no confía demasiado. Según Allard, "va a seguir subiendo el paro, pues parece que Estados Unidos puede volver a caer en recesión y los últimos datos de Alemania no son alentadores".
A pesar de ello, Grijalba cree que "siendo conscientes de los cambios que se van produciendo en los distintos sectores, la creación de empleo se sitúa en nuevas ocupaciones más especializadas y con mayores niveles formativos". Habrá cambio, pero será lento

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