jueves, 5 de enero de 2012

¿AQUÍ, ESTO SE HACE ASÍ"

Cómo decide su compañía
Autoritaria, participativa, democrática o consensuada. ¿Cómo se toman las decisiones en una organización? La manera en que se dictaminan los asuntos importantes forma parte de la cultura de la empresa, y de ella depende, en muchos casos, el éxito.

"Aquí, esto se hace así". Ésta frase tan común en los despachos de muchas empresas indica la forma de decidir en las organizaciones. El modo en que se toma una determinación forma parte de la cultura empresarial y, por eso, modificarla, transmitirla y hacer que los colaboradores la asuman son tareas que requieren tiempo e inversión. De todo este proceso depende el éxito de la organización.
Nacho Ríos, socio de la consultora Bain & Company España, explica que existen cuatro tipos básicos de estilo de decisión:
1. Directiva: Una persona es la que toma las decisiones de forma autoritaria.
2. Participativa: Es sólo un individuo el que decide, pero después de recoger la opinión de otros colaboradores y haber consultado el resultado final.
3. Democrática: Las opciones se someten a votación y la mayoría gana.
4. Consensuada: Todos se han involucrado y están de acuerdo con el plan de acción.
Cada firma tiene su forma de actuar, pero ¿qué ocurre en una fusión o cuándo entran nuevos directivos? Es en estos momentos cuando dos formas de decidir chocan y se produce una transformación. Una firma puede ser metódica y cuidadosa; otra, muy empresarial. Y esto exige que una predomine sobre otra, que haya un acuerdo entre las partes o que se elija un estilo diferente.
En estas ocasiones, Ríos advierte de que "las organizaciones fallan en acordar y en comunicar el nuevo estilo de decisión"; y añade que "para un directivo será más fácil adoptar un método con el que estar cómodo, pero un grupo de trabajadores puede sentirse perdido al recibir directrices de manera distinta a la habitual". Los empleados acostumbrados a un estilo de tipo directivo se confunden, o incluso se paralizan, ante unas formas más participativas.
En general, "cualquiera que sea la razón del cambio, para los empleados es complicado aprender un nuevo estilo de decisión", advierte el socio de Bain & Company.
En otras ocasiones, simplemente la compañía se equivoca de estilo. Por eso, de acuerdo con Ríos, los líderes que aspiren a llevar a cabo los cambios en el la manera de decidir deben seguir cuatro pasos:
1.Explicar cómo van ser las nuevas tomas de decisiones
2.Identificar los posibles problemas que aparecerán al pasar del modelo antiguo al nuevo.
3.Señalar las dificultades que pueden darse en las formas de trabajar.
4.Introducir los cambios a través de la comunicación, la estrategia y el feedback.
"La clave para conseguir que los colaboradores se adapten es la persistencia", aconseja el socio de Bain. Porque un cambio de conducta fallará si no continúa siendo prioritario en la empresa seis meses después de que se haya producido.

martes, 3 de enero de 2012

LA TIENDA ESTÁ CADUCADA...... ¡¡ENTIÉNDELO!!!



El negocio está en la Red
Sencillo y con unos costes de inversión asequibles, si se comparan con el desembolso necesario para crear un negocio en el mundo offline, para convertirse en empresario digital se necesita (de forma muy resumida) una buena idea y conexión a Internet.

El 54% de los hogares españoles disponen de conexión a Internet y el 95% están conectados. Estas cifras suponen la existencia de 27 millones de usuarios, de los que el 41% realiza compras en la Red. Estos datos que Javier Escribano ofrece en su libro Vender en Internet se traducen en potenciales clientes. ¿Por qué no convertirse en un emprendedor digital?
Los costes necesarios para poner en marcha una empresa online son mucho más asumibles que los requeridos para un negocio tradicional. Algunos expertos calculan que desde 600 euros ya se puede empezar a funcionar. Eso sí, la baja inversión hace que las barreras de entrada sean muy fáciles de salvar; por lo que una idea puede convertirse en negocio de forma muy sencilla, pero también implica que la competencia sea mayor.
Según el autor, en España los servicios online que más venden y, por tanto, donde se encuentran más competidores son en el sector viajes; en los productos electrónicos, adquiridos principalmente por hombres jóvenes con un nivel alto educativo; en los artículos de alimentación, cuyos clientes son preferentemente mujeres adultas, y en el ámbito deportivo y de ropa, en el que los jóvenes son los consumidores por excelencia.
¿Cómo encontrar un hueco?Vender en Internet propone siete fuentes de inspiración para obtener ideas que permitan crear un negocio online:
1.Aficiones: Las necesidades personales no cubiertas pueden dar lugar a una empresa. Al igual que usted está buscando un producto por Internet y no lo encuentra, a otros consumidores le ha podido suceder lo mismo.
2.Revistas: Si observamos que unas 80.000 personas leen una publicación sobre caza, se puede intuir, como dice Escribano, que exista una oportunidad de negocio. Explore las revistas que hay en el mercado y el público al que van dirigidas.
3.Internet: Al igual que ocurre con las publicaciones en papel, en Internet también se puede analizar cuáles son las webs más visitadas.
4.Tiendas de otros países: Los gustos en otros territorios pueden servir de inspiración para abrir un negocio en España.
5.Vender en otros países: Aunque no todos los productos se pueden adaptar a los consumidores extranjeros, otra opción consiste en comenzar exportando un producto a otros países. La globalización ha unificado criterios.
6.Microtendencias: Javier Escribano propone dirigirse a la población zurda o los fanáticos de los videojuegos.
7.Socializar: Hablando y preguntando es posible dar con alguna idea de éxito. Haga brainstorming con sus amigos.
Ponga el ojo en la competenciaLos competidores también pueden servir de fuente de inspiración. Busque los productos y servicios similares a su idea de negocio y estudie cómo funciona la web, cómo está puesto en marcha el negocio, a qué público se dirige y los precios, entre otras cuestiones.
Otro consejo que da el autor de Vender en Internet es fijarse en las debilidades de los competidores: las reclamaciones de los clientes o las incidencias pueden servir como punto de partida o como una oportunidad para diferenciarse y ofrecer mayor calidad.

lunes, 2 de enero de 2012

¿CÓMO TOMAS TUS DECISIONES?

Que tus sueños no sean una fuga de la realidad.

Fórmulas mágicas para tomar la decisión correcta
Si hay algo intrínseco al mundo empresarial es la toma de decisiones. Pero elegir la opción adecuada es una labor muy difícil. Mikael Krogerus y Roman Tschäppeler han reunido en una 'moleskine' 50 modelos de gestión empresarial de todos los tiempos que permitirán conocerse mejor a uno mismo, a los demás y, de esta manera, escoger la mejor forma de actuación.

A diario, en nuestro entorno laboral, nos acechan las mismas preguntas: ¿Cómo sé si la decisión que tomo es correcta?, ¿cómo me motivo a mí mismo y a mi equipo?, ¿cómo puedo cambiar las cosas?, ¿cómo debo trabajar de forma más eficiente?
Pero no sólo nos planteamos cuestiones relacionadas con el plano puramente profesional, también nos preocupan cuestiones más generales como: ¿qué es lo que quiero?, ¿cómo puedo conseguirlo? o ¿qué opinan mis compañeros y amigos sobre mí?
Este mar de dudas sobre el que nos movemos a diario puede disminuir su intensidad. Según explican Mikael Krogerus y Roman Tschäppeler en su obra El pequeño libro de las grandes decisiones (Alienta) se pueden encontrar respuestas a estos dilemas tratando en primer lugar de conocernos a nosotros mismos y después a los demás.
Krogerus, periodista del diario suizo NZZ y Tschäppeler, experto en publicidad, han recopilado en una moleskine cincuenta modelos de toma de decisiones y modos de actuar para facilitarnos esta tarea.
Su objetivo es resolver con éxito las cuestiones más complejas, pero de una forma muy sencilla. El libro, convertido en un bestseller en toda Europa (lleva más de 100.000 ejemplares vendidos en Alemania y en España ya ha agotado la segunda edición) recopila las lecciones más representativas y estudiadas en las aulas universitarias y en las escuelas de negocios.
Muchas de ellas las conocerá, algunas sólo le sonarán y otras le resultarán desconocidas. Lo bueno es que, con el cómodo formato de una agenda, las podrá tener siempre a mano. Descritas de forma breve y acompañadas por un gráfico ilustrativo, encontrará la matriz de Eisenhower, el análisis DAFO, la Pirámde de Maslow, el principio de Pareto o el modelo Long-Tail.
A trabajarComo dicen los autores, "este no es un libro de lectura, es un cuaderno de ejercicios, y puede copiar los modelos, rellenarlos, tacharlos, desarrollarlos y mejorarlos". Pero la cuestión es por qué necesitamos fórmulas de toma de decisiones. Krogerus y Tschäppeler defienden que "cuando nos enfrentamos ante algo que nos desconcierta, buscamos maneras de estructurarlo, de ver a través de él o al menos de tener una visión de conjunto. Los modelos nos ayudan a dejar a un lado lo superfluo para concentrarnos en lo importante".
Entre los que recoge el libro se encuentran:- El modelo de las opinionesUno de los aspectos más delicados de las relaciones personales y, por tanto, también de la vida laboral es enfrentarse a los cumplidos y a las críticas. "A menudo los cumplidos nos vuelven demasiado displicentes, mientras que las críticas dañan nuestra autoestima y pueden llevarnos a elecciones poco sensatas", dicen los autores. Por eso es fundamental preguntarse qué se puede hacer con estos comentarios; en otras palabras, ver que puede dejarse tal y como está y qué debe cambiar. Porque no se trata solo de determinar lo que no ha funcionado, sino de decidir si hay que reaccionar y cómo.
- Modelo de rendimiento personalMucha gente está descontenta con su trabajo. A veces no hay una causa concreta pero el desánimo es cada vez más grande y repercute en nuestro rendimiento. La cuestión es cómo se puede medir la insatisfacción. Los autores recuerdan el modelo del rendimiento personal en el que durante tres semanas debe anotar las respuestas a las siguientes preguntas:
- Debo. ¿Hasta qué punto me imponen o me exigen mis tareas actuales?- Puedo. ¿Hasta qué punto mis tareas se corresponden con mis aptitudes?- Quiero. ¿Mi cometido actual se corresponde con lo que realmente quiero?Sus resultados le dirán el rumbo que debe seguir.
- Modelo del trabajo en equipo de Drexler-SibbetLa fórmula propuesta por los consultores Alan Drexler y David Sibbet recuerda que todos los grupos de trabajo pasan por tres fases en las que hay que preguntarse: ¿Por qué estoy aquí?, ¿cómo lo haremos? y ¿por qué continuar? "Aunque parecen obvias y triviales, la experiencia demuestra que todos pasan por cada una de ellas. Si nos saltamos una, más adelante habrá que retroceder". El líder debe seguir de cerca a todos los miembros del grupo y no debe temer despertar sentimientos negativos entre el equipo. "Un conflicto abierto es mejor que uno que se va alimentando. Ante él se puede actuar".
- Modelo de resolución de conflictosLas diferencias de opinión y su forma más extrema, las disputas, son una constante en la oficina. Siempre deben tratarse para evitar el estancamiento y la recriminación. En principio, hay seis modelos de actuar: escapar, luchar, rendirse, eludir responsabilidades, alcanzar un acuerdo o llegar a un consenso. La elección de uno u otro dependerá de la situación concreta, pero conocer todas las opciones es siempre una ventaja.

domingo, 1 de enero de 2012

NO TODO LO QUE CONFIGURA NUESTRO UNIVERSO ACTUAL HA ESTADO SIEMPRE...... NI SIRVE PARA NADA.



Autodestrucción

Lo que yo llamo hábitos autodestructivos son conductas que practicamos a diario y que, sin darnos cuenta, perjudican nuestra higiene física y mental. Todos podemos controlar estos hábitos y reconducirlos en nuestro beneficio. ¿Cuánto grado de autodestrucción me estoy permitiendo?
En Navidad también corremos mayor riesgo de caer en ellos. Por ejemplo, comer o beber en exceso, cenar copiosamente, apenas desayunar, conducir deprisa y/o sin cinturón, usar taxi o ascensor en distancias o alturas cortas, no relajarse ni tomarse un respiro, perder la paciencia, enfadarse estresado por nimiedades típicas de conflictos familiares navideños...
Todos podemos controlar estos hábitos y reconducirlos en nuestro beneficio. ¿Cuánto grado de autodestrucción me estoy permitiendo?
Los hábitos descritos son de los más frecuentes y fáciles de gestionar, pues ello depende casi exclusivamente de nosotros. Algo curioso que ocurre al controlar los hábitos autodestructivos es que la mejora en uno influye en mejorar otro, gratificando y motivando así la conducta de buenos propósitos. Relajarse y tomarse un respiro influye en evitar disgustos y tener paciencia; comer y beber con moderación demuestra que eres tú quien controla tu cuerpo y tu mente. Ya que tú eres el protagonista de tus propios hábitos autodestructivos no olvides que ocupas el asiento del conductor y que, para reconducirlos, debes tomar la curva con suavidad, seguridad y firmeza, saliendo en la dirección certera. Reconducir estos hábitos es una mejora permanente y un viaje sin fin donde, además de parar en lugares agradables, se conduce con esperanza y optimismo.

sábado, 31 de diciembre de 2011

SE PUEDE SER DE IZQUIERDA Y NACIONALISTA, ES DECIR, DEFENDER LA IGUALDAD Y LA DIFERENCIA



Profesiones con futuro para mayores de 4.0
Es evidente que tendremos que trabajar más tiempo. En ese nuevo escenario surgen nuevas oportunidades laborales para los profesionales que tengan capacidad de adaptación a los cambios vertiginosos y hagan valer su experiencia y su flexibilidad por encima de los años.

La velocidad a la que cambia el mercado laboral permite asegurar que las profesiones que tendrán éxito dentro de apenas cinco años aún no existen. Esto puede ser frustrante para algunos: un gran número de universitarios ve con desesperación cómo sus carreras y habilidades quedan obsoletas nada más concluir sus estudios. Para otros, sin embargo, saber adaptarse a los cambios vertiginosos puede ser la garantía de un nuevo comienzo profesional en el que la edad ya no tiene por qué ser un obstáculo.
Recientemente CNBC.com establecía una hipótesis sobre algunas nuevas profesiones que serán especialmente adecuadas para los mayores de 40 años. Proliferan las listas que pronostican cuáles serán las profesiones del futuro, basándose en la nueva realidad sociolaboral. En un mercado mundial de mejora del rendimiento, aparecerán sectores de actividad que revolucionarán el mundo del trabajo, con nuevas profesiones como los arquitectos digitales, bioinformáticos, geomicrobiólogos –creadores de microorganismos–, nanomédicos, productores de alimentos orgánicos –ante la alta demanda de productos ecológicos–, asistentes personales de nutrición, especialistas en seguridad y diseño de avatares, mecánicos de robots personales, consultores de la simplicidad –racionalizarán los procesos, la tecnología, estrategias y herramientas de márketing de una organización–, brókeres de talento o agentes principales de responsabilidad, encargados de velar por las buenas prácticas.Crear valorLas transformaciones revolucionarias en el mercado laboral permiten hablar de un cambio en el que no habrá puestos de trabajo, sino creadores de ideas y de valor, que funcionarán en una organización o por su cuenta. Y una buena salida profesional es trabajar por proyectos. Aquí es donde los profesionales senior pueden reconvertirse en freelance, asesorando en distintas materias a empresas, colaborando en diferentes planes, en proyectos de consultoría o management.
Pueden ofrecer su experiencia y en algunos casos, como personas técnicas o directivos, ayudar a otros en lo que ellos saben; emprendiendo nuevos proyectos, o bien moviendo la red de contactos para buscar nuevas opciones. La agenda de estos profesionales senior es otra de las bazas con las que pueden contar a la hora de ocupar un hueco en una empresa o para iniciar un nuevo plan de negocios por su cuenta.
La capacidad de adaptación, la experiencia y la flexibilidad pesan más que los años
Lo cierto es que la generación U (unretired, los que no se jubilan) crece en las empresas. Bien porque no pueden, o porque no quieren, aquellos que antes se iban a los 65 prolongan su carrera y plantean nuevos retos a las organizaciones, complicando las relaciones entre empleados y empleadores. Su capacidad de adaptación, su experiencia y flexibilidad pesan más que los años. Y así se dan nuevas oportunidades para los mayores de 40:
Estratega de medios socialesQuien tenga una amplia experiencia en marketing o en desarrollo de negocio y entienda las herramientas que brindan los medios sociales puede convertirse en un estratega muy demandado por multitud de compañías, sobre todo pymes que se inician en el mundo de las redes sociales y necesitan expertos que las ayuden a andar este nuevo camino.
TutorLas deficiencias de los sistemas educativos crean en muchos casos la necesidad de atención individual y complementaria para determinados alumnos. Se detecta una demanda de tutores particulares, y esto representa una nueva salida profesional para maestros retirados. Los expertos aseguran que esta nueva oportunidad laboral no se circunscribe únicamente a las clases particulares. Estos perfiles pueden resultar útiles también en labores de consultoría para los centros educativos, en tareas de gestión y en los procesos de admisión de alumnos.
Ingeniero de empaquetadoLos consumidores son cada vez más conscientes y exigentes acerca de las cuestiones que tienen que ver con el medio ambiente. Algunos expertos pronostican la pujanza de un perfil profesional que mezcla la ciencia y la ingeniería. Se trata de satisfacer las necesidades de toda una industria de empaquetado verde, un nuevo negocio en alza. Esta transición desde las viejas técnicas a los nuevos modelos de empaquetado exigen profesionales cualificados que controlen los rediseños. Es una nueva profesión ideal para acelerar los procesos de innovación y conectar a científicos e ingenieros retirados con esta nueva industria.
Entrenador personalLos nuevos hábitos de vida tienden a convertir el ejercicio físico en una necesidad pujante. Los entrenadores personales mayores de 40 pueden asesorar en cuestiones referidas a técnicas seguras, apropiadas para aquellas personas que no pueden con una actividad física determinada. La gente de la tercera edad necesita entrenadores cualificados que entiendan y dominen esas limitaciones físicas y mecánicas.
Consultor financieroLa crisis y las turbulencias de los mercados han creado una necesidad de asesores financieros con un perfil determinado. Existe una demanda evidente de profesionales cualificados que hayan trabajado en instituciones financieras o en organismos regulatorios y que puedan ayudar en las toma de decisiones a los inversores. Curiosamente, este perfil no es sólo para expertos en finanzas retirados. Algunas compañías se fijan en madres trabajadoras con alta cualificación, que pueden ser útiles en el asesoramiento y la organización de las finanzas personales de un gran número de senior. Especialista en ciberseguridadEl Centro de Estudios Internacionales Estratégicos de Estados Unidos alerta de que “el ciberterrorismo es la próxima gran amenaza que se cierne sobre el país”. Los profesionales senior con experiencia en seguridad informática tienen aquí un gran nicho de empleo.
Mecánico de motocicletasPuede parecer absurdo, pero esta ocupación tiene que ver con la pasión por dedicarse definitivamente a aquello que uno siempre quiso hacer después de los 40. La media de edad de los matriculados en el programa Harley Davidson del Motorcycle Mechanics Institute ronda esta edad. Probablemente, ser mecánico de motocicletas es una salida poco común, pero se trata de una posibilidad real desde esta perspectiva.
Expertos en industria sanitariaNo es una novedad que la salud y la calidad de vida suponen un filón indiscutible para nuevos negocios y profesiones con futuro. Una de estas oportunidades laborales se da en todo aquello que tiene que ver con la relación entre las compañías de cuidados sanitarios y los pacientes, donde surgen nuevos trabajos para los mayores de 40.

sábado, 17 de diciembre de 2011

¡¡¡Y TÚ QUÉ ESPERAS!!!

Emprendedores que cambian el mundo
Las buenas causas que mueven a los empresarios sociales se han convertido en un filón laboral que genera nuevas profesiones y oportunidades de negocio. No se habla sólo de filantropía sino de eficacia, profesionalización y estrategia para conseguir rentabilidad y fuentes de financiación.
En el entorno económico, político y social se reclama un aumento y potenciación del espíritu emprendedor. Pero la realidad en España es que a los que deciden poner en marcha un negocio se les tilda casi de locos. Si además la empresa tiene una orientación social, la desconfianza va en aumento. Pero ¿qué es un emprendedor social?, ¿qué les diferencia del resto de nuevos empresarios? Aunque no hay una definición consensuada, el rasgo distintivo de estos profesionales es la motivación. No se mueven por un beneficio económico o una salida profesional. Lo que quieren es lograr un cambio social.
Para María Zapata, directora de operaciones internacionales de Ashoka en Europa, "ante todo, poseen dos atributos sobresalientes: una idea innovadora que produzca una mejora concreta y específica, y una visión emprendedora para llevarla a cabo". Estas iniciativas tienen en común que quieren generar una transformación profunda y duradera en la sociedad y no buscan sólo ganar dinero.
Rachida Justo, experta en gestión emprendedora del IE Business School, asegura que "el 90% de estos emprendedores son sin ánimo de lucro y se diferencian de una ONG en que, ante un problema concreto, su enfoque es novedoso, siempre buscan algo distinto". Sin embargo, el catedrático y director de la Escuela de Emprendedores Sociales de la Universidad Autónoma de Madrid, Isidro de Pablo, apunta que "con frecuencia estos empresarios no se consideran emprendedores, porque les mueve un afán de acción o de protesta. Y su objetivo no es conseguir dinero, sino cambiar algo. Para ellos el dinero es un medio, no un fin. Y a menudo no conocen la envergadura y alcance del proyecto en el que se han metido".
Campo de actuaciónEl emprendizaje social es una actividad que no ha hecho más que despegar en nuestro país. Según el último informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) en España sólo un 0,5% de la población adulta está involucrada en tareas de emprendimiento social, frente a más de un 2% de Estados Unidos, Reino Unido o Finlandia. Desde Ashoka consideran que este bajo índice tiene su origen en un problema cultural: "no tenemos una cultura de riesgo y del fracaso y nos gusta ir sobre seguro". Por eso, aún son pocos los profesionales que se embarcan en estos proyectos. Entre los que lo hacen, se pueden distinguir varias formas de operar. Según De Pablo hay dos modelos diferentes: "El emprendedor proactivo y autosuficiente, más propio del mundo anglosajón, que se caracteriza por trabajar de forma autónoma y responsabilizarse en primera persona de una causa; y el empresario social, más común en los países latinos, que se centra en denunciar, reclamar, reivindicar y que, con su forma de actuar, plantea una demanda al estado de bienestar".
No se mueven por motivos económicos o profesionales, sino que buscan un cambio en la sociedad
Cómo sonEl perfil de estos empresarios tiene unas características que los diferencian de los demás. Para Otilia de la Fuente, directora general de la Universidad Europea de Madrid, "es, sobre todo, la ilusión. Están llenos de fuerza y con muchas ganas de dar notoriedad a sus causas con el fin de generar cambios. Suelen tener estudios universitarios pero, ante todo, son personas con valores muy fuertes como el liderazgo, la creatividad, la honradez o la coherencia".
No obstante, sacar adelante una empresa social requiere otras cualidades.Zapata hace especial hincapié en que "deben ser personas perseverantes y dispuestas a redefinir y readaptar su idea, ponerla a prueba y luego difundirla hasta que se constituya en un nuevo patrón para la sociedad en su conjunto, compartiéndola con otros".
Estas personas son perseverantes y dispuestas a redifinir su idea, ponerla a prueba y difundirla
El sistema de trabajo y la organización de estas empresas no difiere demasiado del de otros negocios. Aunque, como señala De Pablo, "para los emprendedores sociales no existe la palabra competencia, sino cooperación y creación", deben recordar que para que su inicativa funcione de verdad no hay que centrarse sólo en el objetivo social y tienen que cuidar mucho todas las áreas de la gestión empresarial. En esta línea, el catedrático de la Universidad Autónoma reclama "más profesionalización. Deben saber gestionar equipos, utilizar mejor los contactos y hacer un detallado plan de márketing".
También es vital cuidar la parte financiera. Su objetivo no es ganar dinero, pero necesitan recursos para tener libertad de actuación. "Una cosa es no lucrarse, y otra es no querer beneficios. Las empresas sociales han de ganar dinero para reinvertirlo en proyectos", explica Alberto Fernández, profesor de IESE.
Como cualquier otra empresa recurren a capital propio e inversores informales, pero también a subvenciones y donativos particulares, y ayudas de la Administración. Pero a menudo les cuesta encontrar apoyo moral y, sobre todo, organizativo. "La mayoría coinciden en que se sienten sólos y aislados y para dar continuidad a su iniciativa ponen en marcha otro negocio independiente, para que sus beneficios sufraguen el proyecto social. Lo malo es que entonces tienen que gestionar dos negocios", señala Justo.
Una forma de pensar y actuar1. El emprendedor social aplica soluciones prácticas a problemas sociales combinando innovación, captación de fondos y oportunidad.
2. Con su forma de actuar (y de denunciar) se exponen a riesgos personales y políticos.
3. Según el GEM existen cuatro tipologías: ONG, organizaciones sin ánimo de lucro, híbridas (con ingresos propios y donaciones) y asociaciones con ánimo de lucro.
4. Según los datos de Ashoka, el 94% de sus emprendedores sociales sigue trabajando en su idea original cinco años después de su puesta en marcha. Diez años más tarde la cifra se mantiene en el 83%.
5. A los cinco años de su lanzamiento, el 93% ha conseguido que su idea sea replicada e imitada por otras organizaciones.
6. Un 56% consigue, en cinco años, cambios en política pública, cifra que sube hasta el 71% en el periodo de diez años.

viernes, 16 de diciembre de 2011

¡¡¡PONGA UN COACH EN SU HORIZONTE!!!

De profesión… asesor político
“La política es la herramienta para transformar lo imposible en realidad, pero es sólo una herramienta, no lo puede hacer ella por sí sola, necesita de brazos que la ayuden a lograr el objetivo”. Estos brazos son los asesores políticos. Un político no puede ser un especialista en todo lo que rodea su puesto, por eso necesita de expertos que le guíen.
"Un asesor es, en realidad, un especialista en un área determinada", explica Julio César Herrero, decano de Periodismo en la Universidad Camilo José Cela. Este profesional es un experto en un campo determinado, ya sea la comunicación, la estrategia, el márketing, etcétera, y pone en práctica sus conocimientos para trazar el perfil del político en cuestión de la mejor manera posible. Aun así, aquel que pretenda dedicarse a esto "debería conocer de qué manera funcionan los medios, cómo mantener buenas relaciones, qué suelen necesitar, qué criterios utilizan para considerar un hecho noticia, cómo son sus rutinas, organigramas, tiempos, etcétera", añade Herrero. Por eso no existe una formación determinada que modele a un asesor político, aunque sí que hay carreras que pueden llevar a una persona a dedicarse a esto. Según Daniel Rodríguez, director general de 6W Comunicación y asesor político especializado en comunicación y telegenia, "unos estudios recomendables son las ciencias políticas, sociología, periodismo, demoscopia y telegenia".
Algunos contenidos relacionados con estas disciplinas se imparten en másteres de comunicación política, como el que imparte MAS Consulting a través del posgrado de dirección de campañas electorales de la Universidad Pontificia Comillas (ICADE), o de seminarios internacionales en colaboración con The George Washington University, además de jornadas, cursos, etcétera.
"El asesor político debe convertirse en una extensión del equipo de trabajo del candidato o líder político", asegura Daniel Ureña, socio director de MAS Consulting. Aunque su asesoría suele estar especializada en una determinada área, "puede llegar a ser más general, incluyendo aspectos de estrategia política, mensaje, discurso… Por todo ello, un día este profesional puede estar haciendo un spot, un simulacro de un debate electoral, diseñando una web de campaña o escribiendo un discurso. Es un trabajo muy variado", añade.
Una profesión con muchas aristas, pues un asesor es aquel que define y salvaguarda la estrategia, el enfoque político y comunicativo durante diferentes etapas de la campaña electoral o durante la legislatura, o estar especializado en la redacción de discursos y en la elaboración de planes de comunicación con medios.
El coach del políticoUno de los sectores en los que se puede especializar este profesional es la telegenia. El asesor de habilidades de comunicación, oratoria y telegenia "es un entrenador que contribuye a que el político comunique su gestión o sus propuestas electorales con eficacia, credibilidad, naturalidad, persuasión, empatía y liderazgo. Los asesores de telegenia desean sacar ‘el mejor yo’ de cada político en beneficio del ciudadano", afirma Daniel Rodríguez. Estos profesionales "deben combinar un conocimiento multidisciplinar de política, sociología, demoscopia y telegenia y, sobre todo, gestionar la inteligencia emocional personal y del político al que forma", añade el director general de 6W Comunicación.
Lo deseable es que el asesor sea una persona ajena al partido. Siempre se ven mejor los toros desde la barrera y una persona independiente puede llegar a ser más objetiva y eficaz en el asesoramiento de un líder político. Bien es cierto que hay bastantes asesores en plantilla en los partidos, pues también son necesarios estos profesionales a full time, aunque “el asesor eficaz debe abstraerse de su propia ideología y hacer un diagnóstico certero de las habilidades de la persona a la que forma y de los estados de opinión pública en relación a distintas realidades sociales”, indica Daniel Rodríguez.
El trabajo de asesor político "está remunerado en los mismos términos que cualquier trabajo de consultoría y comunicación", explica Ureña. Sin embargo, "depende también de la categoría del político al que se asesore: no es lo mismo ser asesor de un consejero que de un ministro, de un presidente de comunidad que de uno del Gobierno. También depende de la actividad que desempeñe. Hay algunas asesorías que tienen carácter permanente y otras son puntuales", aclara Herrero.
Ésta profesión puramente vocacional también cuenta con "un salario emocional muy enriquecedor, pues el asesor y el político llegan a formar un equipo unido", defiende Rodríguez.