sábado, 16 de junio de 2012

LA PROFESIÓN SE INTERNACIONALIZA


Nuevos horizontes para los financiero

Trabajar para un banco en España ya no es ni una meta ni una garantía para los estudiantes de finanzas. Estos profesionales en busca de una primera oportunidad se forman concienzudamente para ganarse un hueco en plazas como Londres, Nueva York y Suiza.

Hay vida laboral más allá de nuestras fronteras. Y tratándose del sector financiero, las oportunidades hablan inglés, suizo, chino y hasta ruso. En un mundo globalizado quedarse parado es renunciar al desarrollo de carrera. Salir a buscar un hueco fuera de nuestras fronteras ya no es una opción más. Se trata de una obligación si el objetivo es triunfar en el mundo de las finanzas, pues el sector en España se encuentra en un punto de no retorno. Y esto lo tienen claro aquellos que se están formando para convertirse en los financieros del futuro.
Buscar un hueco en el sector no sólo depende de saber qué demanda el mercado, qué áreas de negocio ofrecen más oportunidades y demostrar que la formación encaja con lo que se exige. Ahora también hay que tener en cuenta en qué países hay más posibilidades para desarrollarse profesionalmente. Belén de Fontcuberta, directora adjunta del Career Management Center de IE Business School, asegura que “las principales plazas receptoras de directivos para el sector financiero son Suiza, Luxemburgo, China, Rusia y Brasil”. Aunque los destinos más atractivos siguen siendo Londres, Nueva York, Suiza y Singapur. Sin embargo, “se han abierto nuevos horizontes en países como Chile, México, Colombia, además de China y Brasil, que ofrecen mayor cobertura de negocio, nuevas oportunidades de inversión y posiblemente mejores alternativas de desarrollo profesional”, añade Fontcuberta.
La crisis está obligando al sector a reinventarse y las ocasiones laborales ya no se concentran en la banca. Por eso, hay países en los que existen más posibilidades de crecer profesionalmente en esta área al contar con divisiones más especializadas y posibilidades en banca de inversión y mercados. Un ejemplo es Reino Unido, donde el llamado shadow banking está mucho más desarrollado que en España y requiere profesionales muy cualificados. Ignacio de la Torre, director de los máster en finanzas que imparte IE, también considera atractivas plazas como Dubai, Fráncfort y Hong Kong. Esta última ofrece un mercado estructurado y de fácil acceso, gran nivel de transparencia y un sistema financiero y bancario eficiente y sofisticado. Además Hong Kong, por su proximidad geográfica, sus lazos culturales y lingüistícos, podría servir como puerta de inversión en China.
Jorge Soley, profesor de dirección financiera de IESE, opina que en el mercado alemán y en el suizo hay posibilidades de cara al futuro. No obstante, Soley también considera que en España aún existen alternativas laborales. “El sector asegurador necesita gente formada y muy especializada, pues es un área que ha conseguido bastantes beneficios y se tiene que poner al día en cuanto a regulación (Solvencia II), y renovar plantilla”. Sin embargo, aunque todavía queden huecos laborales en nuestro país, “los profesionales de finanzas tendrán futuro en España siempre que tengan miras internacionales”, advierte Emilio Jiménez, director del área de Empresa de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Europea de Madrid.
Chile, México, Colombia, China y Brasil son nuevos destinos para estos profesionales

Formación cualificada
Pese a la delicada situación que padece el sistema financiero, sigue habiendo demanda de estudiantes interesados en las finanzas. Éstos “buscan conocimientos técnicos, desarrollo de competencias que les ayuden a ser un buen profesional y un gran componente internacional”, asegura Jiménez. Carmen Aranda, subdirectora del máster en Banca y Regulación Financiera de la Universidad de Navarra, considera que se le está dando especial relevancia a la formación cuantitativa y a la de regulación.

El sector huye ahora de los contenidos generales, para centrarse en perfiles muy específicos que controlen idiomas, que cuenten con un perfil más técnico y de desarrollo de negocio y que dispongan de una visión más internacional. Fontcuberta recuerda que ahora se requieren perfiles con actitud positiva, motivación y capacidad de trabajo. Además, piden personas con flexibilidad, habilidad para las relaciones interpersonales y capacidad de adaptación al cambio. La disponibilidad geográfica ya se da por hecho.
Carlos de Miguel, manager de banca, seguros y tax & legal de Page Personnel, distingue entre el perfil que se exige para los profesionales junior frente a los senior. “En el caso de los jóvenes, se busca un perfil con sólida base de estudios, buenos expedientes, formación adicional e idiomas. Además de experiencia internacional. En el caso de los senior se pide experiencia concreta, un bagaje, pues el nivel de exigencia en este campo ahora es más alto y se necesita un valor seguro”.
En una banca sin fronteras, los profesionales del sector tampoco deberían ponerse límites geográficos.

Programas especializados

1. Centro de Estudios Financieros (CEF). Máster profesional en banca y asesoría financiera.

2. Centro de Estudios Garrigues. Máster universitario en banca y finanzas.
3. Colegio Universitario de Estudios Financieros (Cunef). Máster en instituciones y mercados financieros.
4. Deusto Business School. Máster en ‘European & International Business Management’.
5. Esade Business School. ‘Executive’ máster en finanzas.
6. Escuela Europea de Negocios. Máster en bolsa y mercados financieros.
7. Eserp The school of Business and Social Sciences. MBA especialidad en finanzas.
8. Fundación de Estudios Financieros (FEF). Máster en finanzas internacionales.
9. IEB. Máster en ‘corporate finance’ y banca de inversión.
10. IE Business School. Máster especializado en auditoria financiera y riesgos

miércoles, 13 de junio de 2012

LA INDEPENDENCIA PASA POR UN EQUILIBRIO ENTRE INGRESOS Y GASTOS. ...


¿Cuánto tiempo sobrevives después de un despido?


La libertad financiera es el número de años que una persona puede vivir con su ritmo actual sin tener ingresos. La independencia económica se puede conseguir, por difícil que parezca, con sencillos consejos y sin ser el fundador de Google o Facebook.

Luis Pita, autor del libro Ten peor coche que tu vecino (Editorial LID), tiene una libertad financiera de diez años. Es decir, si dejase de trabajar podría seguir viviendo con su actual ritmo de vida durante la próxima década. Pita explica que esa independencia le permite dedicarse a los proyectos que le interesan, a su familia y a emprender. También le permite vivir sin agobios y sin pensar qué hará o cómo subsistirá si se queda sin empleo en un corto periodo de tiempo.
El autor ha seguido una serie de pasos para conseguir tal libertad financiera. No exento de esfuerzos, Pita lleva a la práctica el concepto de preahorro. También aconseja ahorrar en las subidas de sueldo, generar ingresos pasivos y, sobre todo, tener peor coche que el vecino. O lo que es lo mismo, no derrochar en artículos innecesarios que harán que llegar a fin de mes sea una odisea. “La vida está llena de gente diciéndote que tienes que comprar tal producto para ser feliz, o conducir un coche como el del vecino para sentir que has alcanzado el éxito”, expone Pita.
En primer lugar, hay que calcular la libertad financiera con la que se cuenta. Se trata de dividir la suma total de dinero disponible (cuentas bancarias, depósitos, subsidio de paro en el caso de que se cobre… ) entre los gastos mensuales. El segundo punto es conocer qué grado de independencia económica se busca conseguir. Hay que calcular cuántos años de tranquilidad se quiere y establecer la fecha límite para lograrlo.
Una vez hechas las cuentas, he aquí una serie de recomendaciones (que pueden resultar obvias, aunque no viene mal recordar) para lograr vivir sin yugos económicos, y dedicarse a lo que uno más desea.

Preahorrar
El preahorro consiste en pedir al banco que todos los primeros de mes separe parte del sueldo y que esa cantidad la dirija a una cuenta de ahorro sin que la persona que da la orden medie en la operación. Nada más sencillo: “Como el dinero no llega a tus bolsillos, no te lo puedes gastar”.

Según el autor, este método es más eficaz que el ahorro porque “requiere un esfuerzo enorme de voluntad para resistir la tentación de gastar el dinero que tenemos en el bolsillo”. Con el preahorro se evita la tentación de gastar.

Invertir
En este punto, Pita hace dos recomendaciones. Una, invertir sólo en lo que se conoce. Dos, si no se sabe invertir, hay que contratar a un experto.
Respecto al segundo punto, no se trata de escoger al primer asesor que uno encuentre, sino de comparar y conocer antes de elegir. El autor también recomienda pedir rendimiento de sus operaciones y de otras personas a las que asesoraron.


Austeridad
Si se quiere ser libre económicamente, hay que ser austero. No se puede derrochar. En este sentido, es innecesario comprar un vehículo último modelo, una casa con piscina o ropa excesivamente cara. ¿Qué significa tener un coche peor que el de tu vecino? “Vivir por debajo de la posibilidades, no dejarse arrastrar por lo que hacen los demás, y gastar el dinero en lo que te hace feliz”.


Ahorrar en las subidas de sueldo
Guarda ese dinero extra. No te lo gastes. Vive con la parte del salario normal, y la cantidad extra ahórrala. “Cuando ganas el doble, gastas el doble”. Según la premisa de Pita, se rompe esa espiral del gasto.


Cero deudas
Concepto complicado, pero Pita aconseja el método cascada para reducir el nivel de deuda. “Empieza por la más pequeña. Una vez que la liquides, utiliza el dinero que antes pagabas por esa deuda para liquidar la siguiente”.


Ingresos pasivos
Estos ingresos son los que recibes sin necesidad de trabajar constantemente. ¿Cómo potenciarlos? Hay cuatro fuentes: alquileres, dividendos y renta, venta automatizada de productos y royaltys

lunes, 11 de junio de 2012

SI SU COLABORADOR DEDICA MÁS TIEMPO A ATENDER SUS REDES SOCIALES QUE SUS OBLIGACIONES LABORALES, TIENE SÍNTOMAS DE DESMOTIVACIÓN.....


¡Alarma! Empleado desmotivado

Si su colaborador dedica más tiempo a atender sus redes sociales que a sus obligaciones laborales, pasa buena parte de su jornada en la máquina del café y cuando permanece delante de su ordenador está ausente, tiene todos los síntomas para padecer desmotivación. No espere de él que haga su trabajo a tiempo, ni que tenga iniciativa. Tiene un problema que, si no se da prisa en atajar, amenaza con intoxicar al resto de la plantilla.

La falta de motivación circula como el peor de los virus en la empresa. A poco que se descuide una semana es suficiente para que los profesionales menos animados contagien su falta de interés por el trabajo al resto. Ángeles de la Flor, socia fundadora de la consultora Aflora, sabe que identificar a estos empleados no es muy complicado, basta con observar sus actitudes. En su opinión cualquiera de estas cinco son el mejor indicio:

- Dice a todo que sí, no plantea dudas ni inquietudes.
- No se motiva ante los nuevos proyectos, los lleva a cabo sin más.
- Su productividad baja levemente, casi sin notarse.
- Crea un ambiente negativo a su alrededor.
- Siempre está presente, pero ausente emocionalmente.

Quizá es una estrella en potencia que está satisfecho de hacer lo mínimo. Si le pide un informe para las cuatro de la tarde, no lo entregará ni un minuto antes. ¿Cómo lograr que vaya un poco más allá?
Si alguno de sus empleados sigue este patrón, lo más recomendable es que ponga en marcha su ingenio. Afinar las evaluaciones de desempeño puede ser una solución, pero a veces, no es suficiente y la solución del problema requiere cierta dosis de disciplina que, llegado el momento, es la salida más higiénica para evitar males mayores.
Porque no se trata únicamente de detener el peligro de contaminación, con un individuo desmotivado el talento se le escapa entre los dedos: quizá es una estrella en potencia que está satisfecho de hacer lo mínimo. Si le pide un informe para las cuatro de la tarde, no lo entregará ni un minuto antes. ¿Cómo lograr que vaya un poco más allá?

Las recetas
De la Flor asegura que liderar desde la flexibilidad puede ser una de las recetas para despertar de nuevo el interés. “El manager debe adaptarse a la situación. No atender sólo peticiones sino tratar de dejar un espacio. Hacer que sus empleados se encuentren los suficientemente cómodos para hacer propuestas, que sepan que está dispuesto a escucharles”.

Otra de las opciones para inyectar entusiasmo es a partir de pequeñas recompensas… inmediatas. La condición humana reacciona ante estos estímulos de manera sorprendente. Estas actuaciones pueden tener un impacto superior en el rendimiento de un profesional que cualquier recompensa o bonificación entregados mucho tiempo después. Si el informe se ha terminado antes de tiempo eso merece un recompensa… los estudios demuestran que esta retroalimentación inmediata es todo lo que necesita un empleado para hacer del buen trabajo un hábito.
Y, ¿qué me dice de la palmada en la espalda? Este gesto puede servir para que su empleado salga del letargo y reaccione. Pero, ¡cuidado! Eso no significa la renuncia a aumentos de sueldo, revisiones de desempeño y ascensos. Todo forma parte de una estrategia: de nada valen las buenas palabras sin un reflejo económico y profesional, esta es la esencia del trabajo bien hecho.
Sin embargo, no todo depende de una buena recompensa a tiempo. De la Flor opina que es necesaria cierta coherencia en el liderazgo. “Para que el empleado dé lo mejor de sí, se le forma. Pero, en momentos de incertidumbre, esa es la primera partida que sufre recortes. Si queremos personas excelentes ese desarrollo tiene que cumplirse y no hace falta un gasto excesivo”.
En cualquier caso, si su esfuerzo por motivar al empleado no da sus frutos, lo mejor es que renuncie y pase página. Tampoco se trata de pretender que los profesionales vengan motivados de casa. En el equilibrio está la virtud y todos deben poner algo de su parte para que el entusiasmo y la iniciativa fluya, tanto los profesionales como el empresario. Si una de las dos partes falla, el sistema no funciona.

domingo, 10 de junio de 2012

¿CUIDAS TUS COMPETENCIAS?


¿Tienes ya las competencias adecuadas

  • La mayoría de los trabajos actuales dejarán de existir en breve. Lo que las universidades enseñan tiende a quedar obsoleto si se atiende a las exigencias de un mercado laboral cambiante que exige nuevas capacidades profesionales. ¿Crees que ya las has adquirido?

Las escuelas de negocios estadounidenses han comenzado a detectar una transformación en las preferencias de los empleadores que acuden a ellas en busca de nuevos candidatos. Financial Times explicaba recientemente que las cosas han cambiado: hasta hace poco eran las compañías del sector financiero y de consultoría las que reclutaban mayoritariamente a los MBA, pero en los últimos meses han sido dos empresas rivales del sector de los videojuegos –Electronic Arts y Zynga– las que se disputan con diferencia el talento de los profesionales en las principales escuelas de posgrado norteamericanas.
Esto habla de las nuevas necesidades de las compañías y de un escenario laboral cambiante al que los candidatos tendrán que adaptarse. Deberán formarse de un modo distinto, adquiriendo competencias diferenciales para acceder a otros perfiles, porque muchas de las profesiones que tendrán futuro y serán predominantes aún no existen.
Cristina Vilanova, managing director de Catenon, considera necesario que las nuevas competencias se generen tanto en posiciones directivas como especialistas. “Actualmente se precisa que todos los niveles de las organizaciones entiendan que hay un nuevo entorno para las compañías, más global, más internacional, multicultural, y muy cambiante”.
Josep Ollonarte, director de Randstad Professionals en Barcelona, detecta nuevas habilidades y competencias que tienen que ver con el liderazgo y el dinamismo, sobre todo en la parte comercial. Susana Sosa, directora del servicio de Adecco Professionals, coincide en la necesidad de orientarse al cliente, sobre todo en empresas de servicios. Sosa añade otras competencias menos individualistas y más genéricas que se muestran cada vez más necesarias, como el trabajo en equipo y la orientación a resultados. Hay que destacar que una tendencia cada vez más extendida es la búsqueda de candidatos con una capacitación financiera y aptitudes administrativas, con independencia del área de formación o especialización. Y hoy existe una mayor demanda que oferta en este área.
Además, las compañías tienden a seleccionar candidatos con capacidades para alcanzar acuerdos en las negociaciones y mejorar las condiciones coste-beneficio.
Ollonarte añade el empowerment: la necesidad de reacción inmediata ante una situación cambiante como la que vivimos. El experto señala que “no hay tiempo para planes de formación exhaustivos” y destaca la capacidad de decisión como una virtud necesaria en los candidatos: “Deben de ser altamente resolutivos y es preciso que haya un retorno inmediato de la inversión cuando se contrate a un profesional”.
Noelia de Lucas, directora comercial de Hays España, recuerda que “el mercado laboral quiere especialización ahora mismo. Exige experiencia en cuestiones concretas”. Y recomienda a quienes terminan su carrera universitaria que se pongan a trabajar y que traten de acumular experiencia. Pero también destaca la polivalencia de aquellos que están interesados en seguir formándose, “porque muchos de los trabajos actuales dejarán de existir dentro de unos años, y es muy fácil quedarse fuera del mercado”.
Krista Walochik, presidenta consejera delegada de Norman Broadbent, recuerda que “las empresas buscan más competitividad en mercados más estrechos” y destaca la necesidad de que los candidatos piensen de forma global, más allá del país o de la región. Walochik considera determinante “la capacidad de autoliderazgo y autodirección en cualquier nivel de la organización. El liderazgo personal –de dentro a fuera– es un valor profesional, y se suma a esto el espíritu imprendedor, que es el de aquellos que miran a su alrededor y, si no encuentran las condiciones adecuadas, las crean. Estos son los ganadores del mañana. Tomar las riendas será una de las habilidades ideales para el futuro”.
En general, los expertos hacen una radiografía de las nuevas competencias que serán exigidas a los profesionales del futuro –en muchos casos del presente– en el escenario laboral que surge:
La capacidad de innovación es fundamental. Está clara la demanda de perfiles orientados hacia la I+D en sectores como el farmacéutico y el industrial, pero en términos generales se buscan profesionales que hayan demostrado creatividad en la manera de obtener sus resultados y que sean muy adaptables a las nuevas situaciones. Es necesario hacer cosas nuevas, inventar productos o servicios, aprender de otros sectores, buscar canales diferentes, importar ideas de éxito probado o crearlas. Esto requiere un perfil específico con características personales difíciles de medir. Se buscan profesionales con habilidades en diferentes campos y que puedan desempeñar trabajos en diversos puestos, abarcando más fases dentro del proceso de producción.
La adaptación es una cualidad esencial que permite una mejor integración y relación de los equipos de trabajo, clientes y proveedores. Se requiere gente que pueda tomar decisiones en entornos cambiantes. Que las nuevas estrategias no tarden en calar en estas personas. También se exige flexibilidad, porque lo que vale es la reacción inmediata.
Valor de la iniciativa en el desarrollo de proyectos creativos. Se aprecia asimismo la asunción de las responsabilidades que esos proyectos implican, siempre rodeándose de un halo de positividad y optimismo.
Capacidad de trabajo, teniendo en cuenta que hoy, para obtener el mismo resultado, se requiere mayor esfuerzo.
Más que dominar idiomas. Lo que se valorará en los profesionales del futuro será su capacidad para moverse con el mismo impacto en una cultura ajena. Ser eficaces en diferentes culturas. Y una alta capacidad relacional a todos los niveles. Una apertura de miras y cultural, que incluye una faceta internacional relevante.

jueves, 7 de junio de 2012

¿ERES TÚ TU PROPIO JEFE O DELEGAS EN OTRO?


Jefes tóxicos, ¿cuál es el suyo?

Cuando se trata de meterse con el jefe no sobran las palabras ni los motivos. Pero si tiene que convivir con el suyo a su pesar, identificarle a tiempo le puede poner en antecedentes y, llegado el caso, librarle de una bronca inoportuna.

Los buenos son capaces de arrastrar multitudes pero los malos pueden llevar a una empresa al abismo. Odiados, adorados, denostados, pocas veces reconocidos y conocidos en escasas ocasiones, los jefes forman parte de una tribu aparte en la que cabe de todo. De carne y hueso pueden ser héroes o villanos, pero a fin de cuentas, humanos sin más, con virtudes y defectos.
Conocerles no es sinónimo de amarles pero sí que puede ayudarle a identificarles a tiempo y evitar que sus reacciones le pillen por sorpresa. Aquí tiene una lista de los siete más habituales. No se descuide, están al acecho y estar siempre alerta es fundamental para sobrevivir en la tribu de la oficina… y más en estos momentos.
El trepa. Siempre quiere conseguir resultados visibles a corto plazo, por la vía que sea posible, el camino más corto. Si es necesario no respetar, mentir, desacreditar o aprovecharse de otras personas para conseguirlo lo hará. El trepa tiene poca empatía con sus compañeros y no establecer vínculos afectivos le permite seguir con su actividad. Su meta es llegar a lo más alto, caiga quien caiga.
El atacado. Estresado, inseguro y muy exigente. Capaz de acabar con los nervios del empleado más paciente. Su comportamiento obsesivo por el trabajo puede ser contagioso y, si no tiene cuidado, puede caer en sus redes y convertirse, sin remedio, en uno de los suyos.
El apoltronado. Temor, cobardía, falta de interés o simplemente confort. Estos profesionales se sienten por todo esto mucho más vulnerables. No corren riesgos, por eso, viven una situación más dolorosa que si afrontaran su temor. Estos jefes se descubren cuando admiten sus miedos, dejan ver su lado humano y se ganan la confianza de sus colaboradores.
El influyente. Tiene la seguridad muy anclada y parece invencible. No tiene ningún interés en agradar y si comete un error encontrará la excusa perfecta para salir inmune. Por este motivo es difícil de abordar y resulta complicado de conquistarle cuando se trata de ganar su confianza.
El jeta. Ha tenido una carrera meteórica gracias a su palabrería, ocupa el sillón de mando pero no está preparado para gestionar personas ni para conseguir objetivos de negocio. Es un estupendo conversador, fabuloso en las relaciones públicas, el rey de los encuentros con el cliente. El compañero que todos querrían tener, pero un líder nefasto.
El rescatador. Proactivo, asume el riesgo de dirigir empresas al límite para tratar de lograr lo imposible. Quiere sacar la empresa adelante y nada ni nadie se lo impedirá. Lo suyo es reflotar lo imposible e intentará hacerlo al menor coste posible consiguiendo una alta rentabilidad.
El escaqueado. Experto en escurrir el bulto, no es que se escaquee de sus responsabilidades, simplemente reparte 'marrones' por doquier pero, cuando se trata de colgarse medallas se convierte en héroe. Pillarle con las manos en la masa es el principio para aniquilarle. Siempre tiene mucho trabajo, está muy ocupado y la mejor excusa para eludir sus funciones.

martes, 5 de junio de 2012

LA ORIENTACIÓN AL CLIENTEYA NO ES UNA ESTRATEGIA COMPETITIVA.AHORA LA CLAVE DE UNA LINEA DIRECTRIZ EFICAZ ES ORIENTARSE AL COMPETIDOR


Desmontando a Michael Porter

“Hay que buscar la diferenciación. Hacer algo único en algunos aspectos especialmente valorados por los compradores y tratar de ser el mejor para un segmento del mercado concreto”, defendía Michael Porter a finales de los años setenta. Pues ya no. La orientación al cliente ya no es una estrategia competitiva. Ahora la clave de una línea directriz eficaz es orientarse al competidor.

George Patton, general del ejército americano en la II Guerra Mundial, decía: “Un plan debe adaptarse a las circunstancias y no intentar que las circunstancias se adapten al plan”. Y ahora las circunstancias han cambiado… Ha quedado más que demostrado que no vale seguir haciendo lo de siempre. Tampoco es el momento de lamentarse. O se buscan nuevas fórmulas de hacer las cosas o se desaparece. Así de claro lo ven Raúl Peralba y Ralph Whitestone, autores de El principio KICS (Empresa Activa), que explican que en el mundo empresarial hay una miopía generalizada que impide acometer las reformas que les permitirían mejorar sus resultados y crecer.
Según los autores, en las organizaciones y las instituciones, públicas y privadas, aún se razona y planifica de adentro afuera. Como si sólo dentro de las empresas se pudiera decidir lo que deben y han de hacer los clientes. Por otro lado, Peralba y Whitestone consideran que hay una excesiva tendencia a complicar las cosas. Por eso, han creado el principio KICS (Keep It Competitive, Stupid que promulga la sencillez y una orientación a ser competitivos.

La miopía de Porter
A finales de los años setenta el profesor Michael Porter marcó un hito en la gestión empresarial al identificar de forma clara y completa cinco fuerzas competitivas que condicionan la supervivencia de las compañías. A grandes rasgos eran las siguientes:

1. La rivalidad entre competidores existentes en un entorno determinado.
2. La amenaza de nuevos competidores que se instalen en ese entorno.
3. La amenaza de productos o servicios sustitutivos que atraigan a nuestros clientes.
4. El poder de negociación de los proveedores que condicionan el proceso productivo.
5. El poder de negociación de los clientes, porque son ellos quienes deciden qué, cómo y cuándo compran y cuánto pagan.
Ante estas fuerzas, Porter definió tres estrategias generales: Liderazgo de costes: ser el que produce con el coste más bajo; Diferenciación: intentar hacer algo único en algunos aspectos especialmente valorados por los compradores y Enfoque: tratar de ser el mejor para un segmento del mercado concreto.
Para Perlaba y Whitestone este planteamiento ha perdido validez. El mundo se mueve en un entorno competitivo de ámbito global, donde la clave de una estrategia eficaz es orientarse al competidor. “La tecnología está al alcance de muchos e intentar descubrir qué es lo que el cliente desea no dará demasiadas ventajas cuando muchos otros, nacionales y extranjeros, están intentando hacer lo mismo y pueden tener la misma capacidad para lograrlo. Por tanto, la orientación al cliente ya no es una estrategia competitiva. Al fin y al cabo, todos lo hacen y los clientes dan por supuesto que todas las empresas lo tienen que hacer”.
En este nuevo escenario la competencia ha explotado. Todos persiguen a los mismos clientes, el competidor o el aliado puede ser cualquiera y venir de cualquier parte. Además, los productos son cada vez más iguales y si se quiere tener éxito no se puede ofrecer el solo, éste debe ir acompañado de los servicios necesarios para su adquisición y utilización; porque lo que impera es la complementación.

Pautas de actuación
Para triunfar hay que estar siempre vigilante. “Tenemos que merodear y aprovechar cualquier distracción de los competidores para robar los clientes que podamos. Al mismo tiempo, estar atentos a nuevos movimientos que nos puedan afectar. Cuando se ve venir a la competencia hay que bloquearla lo antes posible.”, dicen.


Por otro lado hay que promover nuestro producto para atraer a clientes que compran cosas similares a otras firmas. Y hay que observar el entorno para ver cómo nos puede afectar en positivo o en negativo.
Por último, los autores insisten en que es fundamental identificar nuevos segmentos de mercado a los que podamos acceder. Pero avisan de que “al hacerlo, hay que prever tanto la posibilidad de fracasar como de tener éxito. Y esta última puede ser muy peligrosa, porque, por ejemplo, si encontramos un buen distribuidor para China la cuestión es: ¿tendremos capacidad de producción si nuestro producto tiene éxito? Recuerda que morir de indigestión es más rápido que de hambre…”.

En resumen, hay que tener presente que el éxito depende de la habilidad para mantener las cuotas de mercado conseguidas y para captar una parte de las que están en manos de otros, siempre que las podamos satisfacer.

lunes, 4 de junio de 2012

¡CLUSTERIZACIÓN?


El empleo verde, un nicho con mucho futuro


Las actividades económicas relacionadas con el medio ambiente y las energías limpias siguen siendo señaladas por todos como una fuente de oportunidades profesionales en todo el mundo y también en nuestro país. Las previsiones destacan que seguirán creciendo.

El banco de inversiones estadounidense Goldman Sachs anunciaba hace una semana que fomentará proyectos relacionados con la energía solar, eólica y biocombustibles, con una inversión prevista de 40.000 millones de dólares (unos 30.000 millones de euros) en energías limpias en los próximos 10 años.
El objetivo es la financiación de inversiones en empresas que promuevan el uso de energías limpias. Ya el pasado año este banco financió 4.800 millones de dólares (3.600 millones de euros) e invirtió más de 500 millones de dólares (380 millones de euros) en firmas de tecnologías limpias en el mundo, además de asesorar en transacciones financieras del sector valoradas en más de 6.000 millones de dólares (4.500 millones de euros). "Esperamos un rápido crecimiento de la industria de las energías limpias, un mercado que atraviesa un gran momento en términos de expansión de las tecnologías que ayudarán a diversificar las fuentes de energía y mejorar el medio ambiente", explicó en la junta de accionistas un portavoz del banco.
Este es sin duda un buen ejemplo del recorrido que presenta el sector de las energías renovables. Todos los análisis coinciden en señalar el ámbito de las políticas medioambientales y energéticas y la gestión de la calidad en las empresas e instituciones, como uno de los que tienen mayor potencial de futuro y serán en los próximos años un nicho de oportunidades de empleo.
En nuestro país, el empleo energético y medioambiental podría duplicarse en sólo unos años
Nuestro país no es ajeno a esta tendencia global. El déficit de recursos energéticos que padece Europa y la carestía del petróleo están dando a las fuentes de energías alternativas una importancia creciente. Los vaivenes regulatorios han planteado algunas dudas sobre el crecimiento del sector que, no obstante, adquiere cada día una mayor importancia. En términos relativos, la denominada economía verde alcanza ya un tamaño en España similar al del sector primario (agricultura, ganadería y pesca) o al de dos de los sectores más importantes de nuestra industria: la alimentaria y la metalúrgica.
En España, las empresas e instituciones del núcleo de la economía verde emplean directamente a unas 320.000 personas. El valor de la producción de estos servicios alcanza los 37.600 millones de euros anuales y el Valor Añadido Bruto a precios de mercado (VAB), unos 20.000 millones de euros anuales, lo que representa en torno al 1,9% del Producto Interior Bruto. Son datos del estudio Green jobs, realizado por la Escuela de Organización Industrial (EOI) y el Observatorio de Prospectiva Tecnológica Industrial (OPTI).
Además, unas 9.500 empresas, que emplean a más de 91.000 profesionales operan en el conjunto de actividades relacionadas con este ámbito, generando una producción de 15.578 millones de euros anuales y un VAB de más de 5.000 millones.
En suma, la economía verde, según este informe, representaba el pasado año en España un 2,2% del empleo total del país (unas 407.000 personas) y un 2,4% del PIB a precios de mercado (25.000 millones de euros anuales).
Almacenamiento de energía, 'ecodiseño', movilidad sostenible y edificación inteligente ofrecen oportunidades
Las energías renovables son el subsector que en mayor medida contribuye al desarrollo de la industria ambiental. Las actividades con una mayor actividad económica están relacionadas con la consultoría, auditoría y asistencia técnica ambiental, la recogida, tratamiento y valoración de residuos, la gestión del ciclo integral del agua, y las energías renovables, y algunas de las áreas con mayores posibilidades de negocio son las relacionadas con el almacenamiento de energía, el desarrollo de nuevos materiales, el ecodiseño, la edificación inteligente y la movilidad sostenible.
Buenas perspectivas
El estudio concluye que existen en España expectativas y oportunidades alentadoras de generar empleo en el sector de la economía verde en los próximos años. En la misma línea Rosa García, presidenta de Siemens, auguraba la semana pasada que el empleo verde se duplicará en nuestro país en unos años, en el desarrollo de unas jornadas organizadas por la Fundación Bertelsmann, la Fundación de PwC y la Cámara de Comercio Alemana para España.
Según García, la economía y el medio ambiente "son términos cada vez más unidos. No consiste en hacer productos verdes, que también, sino de producir verde. Nos interesa ser competitivos, pero a la vez consumir menos energía". El consumo de energía español es, aproximadamente, tres veces el alemán y está muy por encima del francés y el italiano, explicó. "La clave para solucionar este problema es realizar una serie de inversiones tecnológicas para consumir mucha menos energía, que a la larga nos permita reducir la contaminación. En este momento, para ser competitivos, no tenemos otra vía que adoptar la filosofía verde".
En el mismo sentido, según las previsiones de la multinacional norteamericana con presencia en España Bioenergy, el plan aprobado por el Gobierno el pasado 11 de noviembre de Planificación Energética Indicativa y el Plan de Energías Renovables (PER), que establece el camino para que nuestro país supere el objetivo de la Unión Europea de que un 20% del consumo de energía sea de origen renovable en 2020, acelerará su crecimiento. El PER generará un beneficio económico de unos 29.000 millones de euros.